Historia Jordan

La marca Jordan sigue cosechando éxitos más de veinte años después de la retirada del mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos. 

Michael Jordan firmó en 1984 con Nike tras ser elegido en el draft de 1984. Estuvo a punto de firmar con Adidas y con Converse, pero al final Nike se llevó la firma del jugador. 

Nike era en 1984 una empresa en crecimiento que pasó de facturar 28,7 a 867 millones de dólares en 10 años, pero les faltaba un icono en sus filas. Su apuesta por Jordan fue importante, le ofrecieron 500.000 dólares por temporada durante 5 años y se personalizó un producto como no se había hecho nunca. Aquí nacieron los productos Jordan de baloncesto. 

A cambio, Nike tenía la posibilidad de romper el acuerdo si el jugador no era capaz de al menos conseguir uno de estos tres objetivos en los siguientes años: ser novato del año, jugar un All Star o meter 20 puntos por temporada. Algo que por supuesto no pasó y la popularidad del jugador no dejó de crecer. 

Tuvieron sus tiras y aflojas como cuando antes de lanzar el modelo Jordan III, Tinker Hatfield en persona tuvo que poner toda la maquinaria para retener al jugador, que llegó incluso cuatro horas tarde a esa reunión. 

El resto es historia y a día de hoy la marca Jordan tiene una amplia gama de producto.  Esos productos iniciaron el crecimiento de la marca en un momento en el que había fuertes competidores en el mercado. 

Jordan es una marca que pese a estar muy relacionada con el baloncesto como eje principal, tiene un ojo puesto en la moda casual, como pilar fundamental de su existencia. Es por ello, que una amplia parte de los productos Jordan de baloncesto está más orientado a la calle que al uso en la cancha.